La Selección femenina de España, que ganó hace apenas dos meses se consagró campeona del Mundial de Australia – Nueva Zelanda, no puede disfrutar del título, ya que el festejo fue empañado por el ex presidente de la Federación Española, Luis Rubiales, quién le dio un beso en la boca sin consentimiento a la jugadora Jenni Hermoso durante la ceremonia de premiación.

El escándalo tomó una gran relevancia y pasó varios estadíos hasta que el dirigente fue suspendido en su cargo por la FIFA, después de que él mismo se negara a dimitir en una Asamblea Extraordinaria de la entidad que encabezaba y en la que la emprendió contra el “falso feminismo” y en el que cosechó incómodos aplausos incluso del también removido DT de la escuadra campeona, Jorge Vilda.

Hace algunas semanas las nuevas autoridades de la institución rectora del fútbol ibérico echó a Vilda y nombró en su reemplazo a Montse Tomé, segunda entrenadora de su equipo de trabajo. 

Este lunes, en su primera convocatoria de cara a los partidos por la Nations League del 22 de septiembre ante Suecia y del 24 frente a Suiza, no está Hermoso, a quien la nueva conductora intentó preservar en este momento. “Como máxima responsable creemos que la mejor manera de protegerla es así”, explicó Tomé

Sin embargo, en esta lista, sí están muchas futbolistas que habían declarado su intención de no volver hasta que no se produjeran cambios significativos. 

Aitana Bonmatí (premiada como la mejor jugadora de la UEFA), Alexia Putellas, Misa, Cata Coll, Mariona Caldentey, Mapi León, Tere Abelleira, Irene Paredes y Patri Guijarro, son algunas de las campeonas del mundo, que emitieron un comunicado en el que se muestran firmes en su intención de no ser convocadas.

“Lo expresado en nuestro comunicado del 15 de septiembre de 2023, deja claro y sin ninguna opción a otra interpretación nuestra firme voluntad de no ser convocadas por motivos justificados. Estas afirmaciones siguen plenamente vigentes“, sostuvieron en el mensaje.

Las jugadoras expresaron que “estudiaremos las posibles consecuencias legales a las que nos expone la RFEF al ponernos en una lista de la que habíamos pedido no ser convocadas por razones ya explicadas públicamente y con más detalle a la RFEF, y con ello tomar la mejor decisión para nuestro futuro y para nuestra salud”.

Además señalaron que el llamado no se hizo “en tiempo y forma” y que la Federación “no se encuentra en disposición de exigirnos acudir a la misma”.  “Lamentamos una vez más que nuestra Federación nos sitúe en una situación que nunca hubiéramos deseado”, expresaron al final.

BP