
Un hombre de 27 años, de nacionalidad boliviana, fue detenido en Lomas de Zamora tras permanecer prófugo por su presunta participación en una banda dedicada a robos organizados en el sur del Conurbano.
Según la investigación, el acusado se hacía pasar por pastor evangélico para evitar ser detectado y habría utilizado una iglesia de Llavallol como escondite mientras pesaba sobre él una orden de captura.
De acuerdo con fuentes del caso, el sospechoso estaba vinculado a un robo agravado cometido en abril de 2024 en una vivienda de Valentín Alsina, partido de Lanús. En ese episodio, siempre según el expediente, habría actuado junto a un cómplice: ingresaron al domicilio, amenazaron con un arma de fuego a los ocupantes y escaparon con dinero, joyas, electrodomésticos y ropa.
La causa se inició bajo la órbita de la Policía bonaerense, pero ante la falta de avances, la UFID 5 —a cargo del fiscal Martín Darío Rodríguez— dispuso el traspaso a la Policía Federal Argentina. Allí tomó intervención la División Búsqueda de Prófugos, que reconstruyó movimientos y contactos del acusado mediante análisis de redes sociales y herramientas de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT).
Con esa información, los agentes montaron un operativo encubierto —bautizado “Dios paga”— en las inmediaciones del templo en Llavallol. Tras varios días de vigilancia discreta, confirmaron la identidad del prófugo y concretaron la detención sin incidentes, en jurisdicción de Lomas de Zamora.
El detenido quedó a disposición del Juzgado de Garantías 4 del Departamento Judicial Avellaneda–Lanús, a cargo del juez Agustín Amatriain.
Tras el procedimiento, la ministro de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, celebró el resultado en redes sociales con un mensaje en el que remarcó que el sospechoso “se hacía pasar por profeta” pese a estar prófugo por un hecho de robo agravado, y sostuvo que ahora deberá responder ante la Justicia.
