Tras la dura derrota 1-0 ante Vélez el domingo 22 de febrero, el mundo River entró en estado de alerta máxima. Sin embargo, desde las oficinas del Mâs Monumental el mensaje es de unidad. El presidente Stefano Di Carlo, quien asumió en noviembre de 2025 tras ganar unas elecciones históricas, ha dejado en claro que su gestión nació bajo el compromiso de sostener el proyecto de Marcelo Gallardo hasta el final de su mandato en diciembre de 2026.
Exclusivo: Marcelo Gallardo enfrenta su hora más difícil en River, pero no piensa renunciar
Respaldo absoluto: La orden de Di Carlo
Para la actual Comisión Directiva, la figura de Gallardo es innegociable. A diferencia de otros ciclos donde los malos resultados precipitaron salidas, Di Carlo ha instruido a sus pares para que el respaldo sea explícito y sin fisuras.
- Sin ultimátum: A pesar de sumar 11 derrotas en los últimos 15 partidos de liga, la dirigencia no le ha puesto plazos al entrenador.
- Decisión personal: La postura oficial es que, si existe una salida, será únicamente por decisión propia del técnico.
- Confianza en el proyecto: Di Carlo considera que Gallardo es “la pieza fundacional” del modelo institucional que él lidera, por lo que una renuncia obligaría a una reconfiguración total del club que hoy no está en los planes.

El pacto de noviembre: Un contrato que “blinda” al ídolo
Uno de los principales argumentos de la dirigencia para sostener al DT es el acuerdo firmado hace apenas tres meses.
- Vínculo hasta 2026: Apenas asumió la presidencia, Di Carlo anunció la renovación de Gallardo hasta el 31 de diciembre de 2026.
- Estabilidad política: Ese anuncio buscó blindar al DT frente a las críticas y dar una señal de previsibilidad al socio. Por ello, quebrar ese vínculo ahora significaría un golpe político prematuro para la flamante gestión.

Horas de reflexión y el peso de la “palabra dada”
A pesar del apoyo dirigencial, el clima en el River Camp es de extrema tensión. Este lunes 23 de febrero, Gallardo llegó al predio de Ezeiza para dirigir la práctica, pero antes se tomará un tiempo para hablar con los jugadores y, posiblemente, tener un cónclave con Di Carlo.
Desde el entorno del presidente aseguran que él hará todo lo posible para convencer al “Muñeco” de seguir, recordándole que el mercado de pases y la planificación de 2026 se hicieron bajo sus pedidos específicos. Para Di Carlo, el partido del jueves ante Banfield no es un examen para el técnico, sino el punto de partida para la reconstrucción que River tanto necesita.
BP
