12 de marzo 2026 – 21:38

Según funcionarios citados por The New York Times, Teherán usa pequeñas embarcaciones para minar la vía clave del petróleo.

buque estrecho ormuz
Reuters

Teherán inició la operación utilizando embarcaciones pequeñas. La decisión llegó después de que el Ejército de EEUU asegurara haber destruido varios buques de guerra iraníes de gran porte, que podían emplearse para sembrar minas con mayor rapidez en el corredor marítimo. Esto de acuerdo con las fuentes del periódico norteamericano.

En ese contexto, los funcionarios señalaron que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica posee la capacidad de movilizar miles de pequeñas lanchas para este tipo de maniobras, lo que podría complicar las tareas de control en la zona.

Según explicaron, el sistema no es especialmente veloz ni eficiente, pero la estrategia iraní parece apostar a desplegar minas más rápido de lo que Estados Unidos puede retirarlas. El objetivo sería sumar un nuevo factor de disuasión para desalentar el tránsito de buques por uno de los pasos marítimos más sensibles del comercio energético mundial.

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró este miércoles que las fuerzas armadas de su país hundieron decenas de embarcaciones militares iraníes y al menos 31 naves utilizadas para el minado, y sostuvo que Washington trabaja para garantizar que el flujo de petróleo continúe circulando por la región.

Del pozo al tablero: el petróleo y la energía como armas geopolíticas

“Controla los alimentos y controlarás a la gente; controla el petróleo y controlarás a las naciones”. La frase atribuida a Henry Kissinger, exsecretario de Estado de EEUU durante la presidencia de Richard Nixon, mantiene una vigencia inalterable medio siglo después y pese al avance de otras fuentes de energía alternativas a los combustibles fósiles. No importa lo que pase; de la pandemia con un barril a u$s20 a los casi u$s120 que marcó días atrás tras estallar la guerra en Medio Oriente, pasando por el conflicto entre Rusia y Ucrania, y la caída del régimen venezolano de Nicolás Maduro, el petróleo es un recurso clave que marca aún el pulso de la geopolítica.

La economía global, ya tensionada por los arrebatos arancelarios de Donald Trump, sufre las consecuencias del crudo cerca de los u$s100. El fantasma de la inflación –se espantan quienes no han vivido en la Argentina los últimos 20 años- vuelve a acechar los bolsillos en todo el mundo.