
La dirigencia de Huracán, encabezada por Abel Poza y David Garzón, decidió no asistir a la última reunión de Comité Ejecutivo de la AFA. El malestar estalló tras el empate sin goles ante Barracas Central por la fecha 12, donde el VAR, a cargo de Adrián Franklin, no advirtió una clara mano en el área del defensor Damián Martínez.
A pesar de las quejas de Diego Martínez, la difusión de los audios de la terna arbitral —que consideró la acción como “no sancionable”— terminó por agotar la paciencia del Globo.
Un historial de fallos cuestionados
El enojo de Parque Patricios no es un hecho aislado, sino la acumulación de una serie de decisiones arbitrales que el club considera perjudiciales. Desde la expulsión de Thaiel Peralta en la primera fecha hasta el polémico penal revertido contra Estudiantes de Río Cuarto, Huracán sostiene que el criterio de los jueces ha sido inconsistente.
Este clima de tensión se remonta al torneo anterior, cuando dos penales mínimos ante el mismo rival, el “Guapo”, dejaron al equipo fuera de los Playoffs pese a las reuniones previas con Claudio Tapia.
El frente opositor a la gestión de Tapia
Con esta medida de fuerza, Huracán se alinea con la postura de River Plate, institución que a principios de marzo anunció su retiro de las reuniones ejecutivas alegando falta de “garantías procedimentales” en la toma de decisiones. El camino fue iniciado por Estudiantes de La Plata, bajo el liderazgo de Juan Sebastián Verón, quien marcó una distancia irreversible con la casa madre del fútbol argentino tras fuertes diferencias en la organización de los torneos y reglamentaciones impuestas.
Calendario caliente y futuro incierto
La decisión del Globo llega en un momento crítico del calendario. El próximo domingo, el equipo se enfrentará a Olimpo por la Copa Argentina y, en caso de avanzar, su rival en la siguiente instancia será nuevamente Barracas Central. Resta definir si este desplante de la dirigencia quemera es una protesta momentánea para exigir mejores arbitrajes o si, al igual que el “Pincha” y el “Millonario”, representa una ruptura definitiva con la conducción actual de la AFA.
BP
