“La guerra está volviendo gradualmente al territorio de Rusia, a sus centros simbólicos y bases militares, y este es un proceso inevitable, natural y absolutamente justo”, declaró el líder ucraniano, al margen de una visita a Ivano-Frankivsk, en el oeste del país.

“Ucrania se está volviendo más fuerte”, subrayó, antes de admitir que el país debía prepararse para nuevos ataques contra infraestructuras energéticas el próximo invierno boreal.

Rusia anunció ayer a la mañana que había frustrado dos ataques con drones ucranianos.

El primero apuntó contra la península de Crimea, anexada por Moscú en 2014. El segundo, contra un complejo de oficinas en Moscú, donde los cristales de varias ventanas estallaron.

El aeropuerto internacional de la capital rusa cerró brevemente por el ataque.

Según el Ministerio ruso de Defensa, tres drones fueron responsables del ataque en Moscú. Uno de ellos fue derribado en las afueras de la capital y otros dos fueron “suprimidos mediante guerra electrónica” y se estrellaron en un complejo de oficinas, indicó el Ministerio de Defensa ruso, añadiendo que no hubo heridos.

Antecedentes

Moscú y sus alrededores, a unos 500 kilómetros de la frontera ucraniana, rara vez habían sido blanco de ataques en 2022, pero este año han sufrido varios cometidos con drones, incluyendo uno contra el edificio del Kremlin en mayo.

El Ministerio de Defensa ruso calificó la acción de “intento de ataque terrorista”.

“En la mañana del 30 de julio, fue frustrado el ataque terrorista que intentó llevar a cabo el régimen de Kiev con vehículos aéreos no tripulados sobre la ciudad de Moscú”, dijo esa cartera en su cuenta de Telegram.

“Un – ucraniano fue destruido en el aire por los sistemas de defensa sobre el territorio del distrito de Odintsovo, en la región de Moscú”, unos 30 kilómetros al sudoeste de la capital, detalló la fuente.

“Otros dos fueron suprimidos mediante guerra electrónica y, habiendo perdido el control, se estrellaron en el terreno del complejo de edificios no residenciales Moscow-City”, añadió.

Moscow-City es un desarrollo comercial en el oeste de la ciudad.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, publicó en Telegram que “las fachadas de dos torres de oficinas de la ciudad fueron levemente dañadas”, y añadió que no hubo víctimas ni heridos.

La agencia de noticias estatal rusa TASS reportó que el aeropuerto internacional Vnukovo, que sirve a la capital, fue “cerrado para salidas y llegadas” y sus vuelos fueron redireccionados hacia otras ciudades.

En menos de una hora las operaciones aéreas parecían haber vuelto a la normalidad.

A inicios del mes de julio, una salva de ataques con drones interrumpió brevemente el tráfico aéreo en el mismo aeropuerto, ubicado al suroeste de la ciudad.

Disputa

También ayer, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas frustraron un ataque nocturno ucraniano, con 25 drones, contra Crimea, una península ucraniana sobre el mar Negro anexada por Rusia.

“Dieciséis drones ucranianos destruidos por fuego de la defensa aérea”, señaló el Ministerio, añadiendo que no hubo víctimas.

“Otros nueve drones ucranianos fueron neutralizados utilizando la guerra electrónica y, sin alcanzar el objetivo, se estrellaron en el mar Negro”, dijo la misma fuente.

Ucrania ha afirmado en varias ocasiones su intención de recuperar Crimea, y en las últimas semanas ha intensificado y acrecentado sus ataques en esta península.

Estos ataques se producen tras varias semanas del inicio de una contraofensiva de Ucrania para recuperar territorio capturado por Moscú desde que se inició la guerra en febrero de 2022.

Al otro lado de la frontera, en Ucrania, un ataque ruso con misiles en la sureña ciudad de Zaporiyia mató a dos personas, un hombre y una mujer, informaron las autoridades locales.

Además, al menos una persona murió por el ataque de un misil en la ciudad ucraniana de Sumy la noche del sábado y cinco personas resultaron heridas, de acuerdo con la Policía.