El operativo impactó en zonas residenciales, dejó muertos y heridos y provocó interrupciones en aeropuertos. Kiev lo defendió como una represalia por los bombardeos recientes sobre su territorio.

Ucrania lanzó este fin de semana más de 500 drones contra Moscú y otras regiones de Rusia, en lo que las autoridades rusas calificaron como uno de los ataques más graves sufridos en su territorio desde el inicio del conflicto en 2022. El Ministerio de Defensa ruso aseguró haber interceptado centenares de aparatos, aunque varios lograron impactar en zonas residenciales, causando daños materiales y escenas de pánico.
Al menos cuatro personas murieron y varias resultaron heridas. Las autoridades locales difundieron imágenes de incendios y destrucción en edificios y vías de comunicación, además de la suspensión temporal de operaciones en aeropuertos cercanos a la capital.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, defendió la ofensiva y la calificó como una represalia “completamente justificada” frente a los recientes bombardeos rusos sobre Kiev y otras ciudades ucranianas, donde en las últimas semanas se registraron ataques con misiles y drones contra infraestructura civil y energética.
El episodio refleja la creciente capacidad de Ucrania para golpear objetivos a cientos de kilómetros dentro del territorio ruso y marca una nueva fase de escalada militar. Ambos bandos intensificaron el uso de drones como herramienta estratégica, ampliando el alcance del conflicto y elevando los riesgos para la población civil y la infraestructura crítica.
Donald Trump hace diez días: “Estamos cerca del fin de la guerra”
Diez días atrás, el presidente de EEUU, Donald Trump, había anunciado un alto el fuego temporal entre Rusia y Ucrania por tres días. El cese incluía el intercambio de miles de rehenes por bando. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, habían confirmado la tregua.
La iniciativa había surgido en medio de nuevas negociaciones diplomáticas impulsadas por Washington, en coincidencia con las celebraciones rusas por el Día de la Victoria, el tradicional acto militar que se realiza cada 9 de mayo en Moscú a raíz del triunfo en la segunda guerra mundial ante la Alemania nazi.
“Esperemos que sea el principio del fin de una guerra muy larga, mortífera y difícil”, escribió entonces el mandatario estadounidense en un mensaje publicado en su red social Truth Social en el que manifestó su optimismo respecto al fin del conflicto. La tregua, aseguró, podía marcar un punto de inflexión.
