Israel confirmó este domingo que celebrará elecciones legislativas el próximo 27 de octubre, la fecha límite establecida por la legislación del país, una convocatoria que llega en un escenario de fuerte polarización política y que será interpretada como una prueba decisiva para el liderazgo del primer ministro, Benjamin Netanyahu, tras casi tres años marcados por la guerra en Gaza.
La decisión fue anunciada este domingo por el Parlamento israelí (Knéset), que completará el próximo 17 de julio su mandato constitucional de cuatro años. El cronograma fue formalizado durante el debate de una iniciativa sobre el financiamiento de los partidos políticos, que también fija el inicio del receso electoral.
Israel votará en octubre con la seguridad y Gaza en el centro del debate
Los comicios renovarán los 120 escaños de la Knéset y definirán la composición del próximo gobierno. Diversos analistas consideran que la elección funcionará como un referéndum sobre la gestión de Netanyahu, cuestionado tanto por la conducción de la guerra como por las fallas de seguridad que permitieron el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
En los últimos meses, la oposición intentó sin éxito adelantar las elecciones mediante la disolución anticipada del Parlamento. Sin embargo, la iniciativa fue rechazada después de que los partidos ultraortodoxos que integran la coalición oficialista decidieran mantener su respaldo al Gobierno tras alcanzar un entendimiento sobre la controvertida ley del servicio militar obligatorio para ese sector de la población.
La campaña electoral comenzará formalmente en las próximas semanas y se espera que esté dominada por el debate sobre la seguridad nacional, el futuro de Gaza, la situación económica y las investigaciones por corrupción que aún enfrenta Netanyahu, además de las tensiones internas en torno a la reforma judicial impulsada por su gobierno.
Irán responde a los ataques de EEUU con ofensivas en el Golfo y el cierre de Ormuz
Irán lanzó el domingo misiles y drones contra sus vecinos del Golfo y anunció el cierre del estrecho de Ormuz tras ataques estadounidenses en respuesta a disparos iraníes contra un buque, una nueva escalada que pone en entredicho la tregua. Ante esta situación, el jefe de la diplomacia paquistaní y mediador en el conflicto, Ishaq Dar, instó a las partes a la “desescalada” y a “mostrar contención”.
La tensión se disparó este domingo en la región cuando Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos informaron de ataques aéreos contra su territorio, y se escucharon explosiones en Catar. Las autoridades cataríes confirmaron haber interceptado misiles, mientras que Teherán declaró haber apuntado contra una base aérea estadounidense en el emirato “en respuesta a los ataques continuos” de Estados Unidos.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, reivindicó además un raro ataque contra Omán, afirmando haber destruido bases de apoyo logístico de los portaaviones estadounidenses en el puerto de Duqm, según la agencia Irib.
La ofensiva fue condenada “con la máxima firmeza” por el gobierno omaní, según la agencia oficial de noticias ONA. También Jordania indicó haber sido blanco este domingo de tres misiles iraníes que no causaron daños. Previamente, Irán había anunciado disparos contra un barco en el estrecho de Ormuz que “había intentado tomar una ruta no autorizada”.
“Un buque que había puesto en peligro la seguridad marítima al desactivar sus sistemas fue alcanzado por disparos de advertencia y detenido”, señalaron los Guardianes de la Revolución.

