El desenlace de los 90 minutos reglamentarios de la final del Mundial 2026 entre la Selección Argentina y España se tiñó de dramatismo puro en Nueva Jersey. Enzo Fernández se fue expulsado.

Cuando el partido moría en un cerrado 0-0 en el MetLife Stadium y ambos equipos empezaban a mirar de reojo el tiempo suplementario, una acción desafortunada quebró los planes de Lionel Scaloni: Fernández vio la tarjeta roja directa tras una durísima e imprudente infracción, dejando a la Albiceleste con diez hombres de cara al alargue.

Corría el segundo minuto de adición de los cuatro que había otorgado el árbitro del encuentro. Argentina denotaba el desgaste físico de un partido de altísima intensidad táctica, replegando sus líneas ante la tenencia de la Roja. En un intento de disputa sobre la banda derecha del ataque español, el joven defensor Pau Cubarsí anticipó con velocidad la pelota para proyectarse al ataque.

Enzo Fernández, en su afán por cortar el avance y presionar la salida, llegó muy a destiempo y terminó impactando con un durísimo planchazo a la altura de la rodilla del futbolista del Barcelona. El golpe provocó una espectacular voltereta en el aire de Cubarsí, quien quedó tendido en el césped mostrando claros signos de dolor.

El juez principal de la contienda no dudó un solo segundo: amparado en el estricto protocolo de seguridad física de la FIFA, le mostró al doble amarilla y la tarjeta roja al mediocampista del Chelsea.

Con este panorama adverso y los cambios condicionados por la inferioridad numérica, la Scaloneta debió apelar a su faceta más resiliente para rearmar la estructura táctica en el alargue.

FMZ