En la víspera de la final del Mundial 2026, mientras la expectativa crecía en Nueva Jersey por el choque entre Argentina y España, el plantel dirigido por Lionel Scaloni volvió a cumplir con uno de los rituales que acompañó al equipo durante toda la competencia: el tradicional asado. La reunión se desarrolló el sábado en la concentración argentina, apenas un día antes del partido decisivo, y reunió a futbolistas, integrantes del cuerpo técnico y dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino en un clima de distensión que buscó aliviar la tensión propia de una final mundialista.
Las imágenes fueron difundidas por el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, quien compartió videos del encuentro en sus redes sociales bajo la frase “Argentino hasta los huesos. Y si, hubo asado con la banda “, reflejando una costumbre que la delegación mantuvo desde el inicio del torneo y que terminó convirtiéndose en una de las principales cábalas del seleccionado durante su recorrido por Estados Unidos, México y Canadá.
No fue un encuentro improvisado. A lo largo del Mundial, la Selección había repetido esta tradición antes de varios de los compromisos más importantes del certamen. Los asados se transformaron en un espacio de convivencia que excedía lo gastronómico y representaban un momento para reforzar la unión del grupo, compartir conversaciones alejadas de la presión deportiva y sostener una identidad cultural que el cuerpo técnico siempre promovió desde la obtención de la Copa América 2021.
Alrededor de la parrilla volvieron a reunirse Lionel Messi, Emiliano “Dibu” Martínez, Rodrigo De Paul, Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Leandro Paredes, Giuliano Simeone y el resto de los futbolistas, junto con Scaloni, Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala. También participó Tapia, quien en cada uno de esos encuentros ofició de anfitrión y registró imágenes que luego compartió con los hinchas.
Como en los asados anteriores que fueron grabados y compartidos en redes sociales, el clima del plantel era de suma confianza. Argentina llegaba a la final como campeona defensora del título conseguido en Qatar 2022 y había construido un recorrido sólido, pero dramático, hasta el partido decisivo. Tras superar la fase de grupos, el conjunto albiceleste eliminó sucesivamente a Cabo Verde, Egipto, Suiza e Inglaterra para instalarse nuevamente en una definición mundialista. Del otro lado esperaba España, campeón de la Eurocopa y dueño de una de las propuestas futbolísticas más elaboradas del torneo, con una generación encabezada por Rodri, Pedri y Lamine Yamal.
