San Lorenzo y Boca volverán a verse las caras este domingo desde las 14.45, en el Nuevo Gasómetro, por la décima fecha del Torneo Clausura. Será una nueva edición de uno de los cruces tradicionales entre dos de los grandes del fútbol argentino, con una historia que comenzó hace más de un siglo y que tiene un condimento particular: la discusión por el historial.
La rivalidad nació oficialmente el 7 de noviembre de 1915, cuando se enfrentaron por primera vez por el campeonato de Primera División. En aquella oportunidad, Boca se impuso por 5-0. Desde entonces, el duelo se convirtió en uno de los enfrentamientos más repetidos del fútbol argentino.
A diferencia de otros clásicos del fútbol argentino, ni Boca ni San Lorenzo tienen al otro como su rival histórico principal: el Xeneize tiene a River y el Ciclón a Huracán. Sin embargo, la enorme cantidad de partidos entre ambos, su condición de grandes y, especialmente, el hecho de que San Lorenzo sea uno de los pocos equipos que mantiene un historial favorable ante Boca, hicieron crecer la rivalidad con el paso de las décadas.

River perdió con Huracán y las redes sociales no se la perdonaron: los mejores memes
Acá aparece la polémica que suele resurgir cada vez que se enfrentan. La estadística que contempla toda la historia oficial, incluyendo los partidos de la era amateur, registra actualmente 214 enfrentamientos. San Lorenzo ganó 83, Boca 77 y hubo 53 empates. Esa cuenta toma como punto de partida aquel 5-0 del Xeneize en 1915.
Sin embargo, existe otra forma de contabilizar el historial, utilizada por San Lorenzo, que toma como punto de partida el inicio del profesionalismo en 1931. Para el Ciclón, los partidos de la etapa amateur deben quedar fuera de la estadística profesional.
Según el desglose publicado por San Lorenzo, desde 1931 se disputaron 203 partidos por el profesionalismo, con 82 triunfos del Ciclón, 69 de Boca y 52 empates. Así, la ventaja azulgrana es de 13 partidos.

La discusión no cambia un dato que atraviesa la historia del clásico: San Lorenzo tiene ventaja en el historial frente a Boca. Lo que cambia es el tamaño de esa diferencia y, fundamentalmente, desde dónde se decide comenzar a contarla.
Este domingo, en el Nuevo Gasómetro, habrá un nuevo capítulo. Y como ocurre desde hace décadas, además de los tres puntos estará en juego algo más: el orgullo de un historial que los dos lados miran desde perspectivas diferentes.
LT.
